Una sala enorme y oscura con grandes paneles que simulan el movimiento del mar y en el centro un cubo con mariposas de diversos colores que danzan de un lado a otro sin parar. El absoluto silencio -ni siquiera el sonido del mar se reproduce lo cual impresiona más- debes acercar tu mano a la pared y apoyarla. A los tres segundos verás aparecer una colonia de mariposas de tu mano y habrás creado vida de la nada.

Esa es la puesta en escena que se está desarrollando en Espacio Fundación Telefónica, una muestra que podrá visitar hasta el mes de septiembre y que reúne tres instalaciones de teamLab, un colectivo artístico multidisciplinar interesado en explorar a través del arte digital una nueva forma de relación de los seres humanos con la naturaleza y con el mundo que nos rodea.

teamLab es un colectivo artístico multidisciplinar fundado por Toshiyuki Inoko, en Japón en 2001, cuya obra se desarrolla en el terreno en el que confluyen arte, ciencia, tecnología, diseño y medio natural. Autodenominados como “ultratecnólogos” por su uso de la tecnología como herramienta para expandir nuestros conocimientos y experiencias, el colectivo teamLab busca ampliar las posibilidades del arte a través de lo digital y generar nuevas formas de relacionarnos con el entorno a través de sus obras.

La noción de que no hay separación entre nosotros y la naturaleza recorre todas sus propuestas, que buscan con entornos envolventes diluir los límites entre mundo interior y mundo exterior fundiendo al espectador con la obra. Esta exposición muestra como la tecnología digital ha permitido que el arte trascienda los límites físicos a través de tres instalaciones audiovisuales adaptadas a la arquitectura de la sala:

Flutter of Butterflies, Born from hands
(Aleteo de mariposas, nacidas de las manos) es una pieza interactiva donde las mariposas surgen, revolotean y desaparecen a través del contacto con el visitante. La obra responde a la interacción del público que, al tocar las paredes, hace aparecer o desaparecer cientos de mariposas. La acción sugiere el frágil equilibrio entre el ser humano y la naturaleza.

Enso – Cold Light
(Enso – Luz fría) es una reinterpretación de la práctica Zen de pintar un círculo de trazo de grueso con una sola pincelada. La profundidad, la velocidad y la fuerza que contiene el trazo de una pincelada sobre el papel se intensifican de un modo extraordinario al convertirlo en una forma tridimensional en movimiento. En el zen, el enso simboliza la iluminación, la fuerza, la elegancia, el universo y el vacío; y el círculo, el momento en el que la mente se libera para que el cuerpo o el espíritu puedan crear. Suspendiendo el círculo de tinta en el espacio de tal modo que la mirada puede recorrerlo desde distintos puntos de vista, el observador prácticamente siente fundirse con el trazo.

Black Waves: Lost, Immersed and Reborn
(Olas negras: perdido, sumergido y renacido) es la instalación inspirada en la tradición artística japonesa que ocupa gran parte de la exposición. Un espacio 3D generado por ordenador expresa su movimiento en una gran masa de agua que da lugar a una ola continua. El espacio resultante genera una atracción en el espectador que siente sumergirse en la fuerza del oleaje y formar parte de un todo. Incorpora más de treinta proyecciones en un área de paredes y suelos reflectantes.

Por Inma Peña