El restaurante Tridente del Hotel Neptuno estrena una imagen absolutamente renovada

Estar emplazado a escasos metros del Mediterráneo no siempre es sinónimo de éxito, de hecho, existen casos flagrantes de desconexión total entre el escenario, el entorno y la propuesta, más si cabe cuando se habla en términos gastronómicos. El restaurante Tridente del Hotel Neptuno acaba de estrenar una reforma integral de sus instalaciones para presentar una propuesta de integración en la que se cede el protagonismo a la esencia del bienestar, a la tibieza de las temperaturas levantinas y a los colores del Mediterráneo. Un lujo en la ciudad a la orilla del mar.

Y es que el diseñador Julio Guixeres lo tenía claro. “El objetivo de la reforma no era otro que buscar un aire diferente, aportando toques de modernidad y dinamismo”. Aunque como matiza Massiel García, directora del Hotel Neptuno, “también era necesario dotarlo de funcionalidad porque necesitábamos conjugar a la perfección el servicio a los clientes del hotel, con los del restaurante y los usuarios de la terraza, todo ello sin perder ni un ápice de calidad y atención”.

La solución final ha dado como resultado “un restaurante para vivir, disfrutarlo y trabajar en él”, explica Guixeres.

Para conseguir estos objetivos la primera actuación consistió en generar un nuevo espacio diáfano, claro y abierto al mar. Para ello se ha integrado el salón con la antigua terraza avanzando así unos preciosos metros hacia el mar.

A través de la decoración y una nueva distribución de espacios, Julio Guixeres ha conseguido separar dos espacios muy definidos, el salón principal y la zona de lunch, más apropiada para tomar un café o una cerveza con el maravilloso espectáculo del Mediterráneo como fondo. Precisamente, la barra del Tridente incorporado un innovador sistema que mantiene la cerveza fría, a temperatura constante, conservando la esencia y la pureza de la bebida hasta que es servida en la copa.

También contribuye decisivamente a esta separación el hecho de que la zona de lunch cuenta con un acceso propio e independiente desde la calle, por lo que ya no es necesario a atravesar el lobby del hotel para acceder a ella, lo que le otorga carácter propio.

Guixeres ha conseguido aportar independencia a los dos ambientes, aunque en ambos se percibe la misma sensación de integración con los elementos.

El renovado concepto de restaurante también destaca por su versatilidad. En efecto, el salón principal hace las veces de zona de desayuno para los clientes del hotel. Una inteligente disposición del nuevo mobiliario y la utilización de espacios muertos, permite que el salón pueda transformarse en cuestión de minutos para dar servicio al hotel en los desayunos.

Un buen ejemplo de esta disposición de la que hablamos es la integración de una isla de cocina con un extractor que absorbe hacia abajo, minimizando cualquier tipo de emisión a la sala. Este elemento es móvil y en solo unos segundos queda camuflado en uno de esos espacios laterales de la sala.

Diseño

Julio Guixeres ha huido de estridencias. Los tonos más oscuros del suelo, que recuerdan la esencia de un fondo marino, han sido contrastados con la claridad que aportan grandes paneles de mármol en tonos crudos en las paredes. Esta neutralidad es compensada con una utilización de tonos azules y pastel en determinados elementos que contribuyen a dotar de mayor luminosidad al entorno.

Asimismo, Guixeres ha diseñado un espectacular panel de separación formado por azulejos ordenados y abiertos para permitir el paso de la luz. Se trata de un guiño a la cultura tradicional valenciana que, además, se va a convertir en el nuevo icono visual y corporativo del restaurante.

El espacio se completa con un mobiliario totalmente renovado en el que no solo se han buscado piezas de diseño, sino que por encima de todo se ha priorizado la comodidad.

La cava es otro elemento del restaurante que ha ganado protagonismo. Si anteriormente estaba ubicada en una sala adyacente, con el nuevo diseño se ha integrado perfectamente en la sala principal. Asimismo, se ha aprovechado para incorporar una segunda cava dedicada exclusivamente a los vinos blancos.

El trabajo se completa con una distribución armoniosa y no intrusiva de las luces de la sala y un sistema de audio envolvente.

Julio Guixeres, diseñador del proyecto y Massiel García,  directora del Hotel Neptuno, durante la entrevista.

Carta

La remodelación integral del restaurante no ha supuesto, sin embargo, un cambio en la carta. Tal y como asegura Massiel García, “nuestra carta es nuestra seña de identidad y no había motivos para cambiarla; sí estamos incorporando algunos elementos con influencia asiática, pero en esencia mantenemos el secreto del éxito: cocina tradicional mediterránea y valenciana a base de arroces, pescados y platos de distinta composición; todo ello con un respeto absoluto al producto”.

La nueva propuesta del Restaurante Tridente es una apuesta sensorial que solo puede saborearse en primera persona. Todos los elementos se han conjugado a la perfección para ofrecer al cliente una experiencia única e indispensable.

El Tridente ha dado un nuevo paso adelante para consolidarse como referente indispensable de la oferta gastronómica de la zona y de la propia ciudad de Valencia.

El restaurante ofrece desayunos abiertos al público en general y tiene capacidad para acoger reuniones de trabajo e incluso eventos.

HOTEL NEPTUNO – Paseo de Neptuno, 2 46011 Valencia – T. 963 56 77 77 – www.hotelneptunovalencia.com