El otro día leí la noticia del nuevo color pantone 2019, que este año será el 16-1546 living coral o coral vivo. Y, aunque otros años he seguido la misma noticia con desinterés, esta vez me entró la curiosidad y me puse a investigar. ¿Por qué todos los años elegimos un tono de color y lo definimos como “el color del año”?

Resulta que el Pantone Color Institute es el encargado de decidir qué tono de la infinita escala cromática será el más influyente durante el próximo año, tanto en moda como diseño e imagen. Durante 20 años, este Instituto ha destacado los principales colores de la pasarela estacional, ha pronosticado las tendencias de color globales y ha asesorado a las empresas en materia de color para el desarrollo de sus productos y la identidad visual de las marcas.

Mediante el pronóstico de las tendencias de temporada, la psicología del color y el asesoramiento consultivo sobre los colores, el Instituto del color ha influido en estos últimos 20 años en el desarrollo de los productos y en las decisiones de compra de múltiples sectores, como el de la moda, la decoración de interiores y el diseño industrial o gráfico.

Para identificar el tono y llegar a la selección final de cada año, los expertos de esta institución analizan a fondo el mercado en busca de nuevas influencias. Entre estas se incluye la industria del entretenimiento, películas en fase de rodaje, colecciones itinerantes de arte, nuevos artistas, moda, todas las áreas del diseño, destinos turísticos populares y nuevos estilos de vida, tendencias de juego y diversión y condiciones socioeconómicas.  Y digo yo, ¿cómo puede ser que la decisión de unos expertos durante 20 años haya influenciado tanto en el diseño o desarrollo de productos, o incluso en las decisiones de compra de una gran multinacional? ¿Es el ser humano -o somos, mejor dicho- tan influenciables?

Es verdad que todo lo que nos rodea nos afecta. Si viene una crisis, nos preocupamos de la economía; si viene una catástrofe, nos preocupamos de la seguridad. Vamos variando y dejándonos influenciar por unos y por otros.

Pero, ¿por qué no dejarnos influir? Si al final, cuando decidimos hacer un viaje, intentamos buscar opiniones de qué ver, dónde alojarse o dónde comer. Si vamos a un restaurante, pedidos recomendaciones del chef o, incluso si queremos comprarnos un traje bonito para asistir a un evento, pedimos asesoría de algún amigo o familiar.

Como humanos somos observadores, nos fijamos en todo lo que nos rodea y nos adaptamos al entorno. Pero también somos listos, porque si algo no nos gusta, tenemos la suficiente actitud crítica para decir “no”. Bueno, la mayoría la tenemos o la intentamos tener.

Bonus es una publicación así. Desde nuestro pequeño equipo buscamos contenidos que interesen, que valgan para reflexionar, para aportar ideas y promover la imaginación, sin entrar en profundas reflexiones existenciales. Una publicación ligera, envolvente y de total actualidad. También queremos que, al menos este año, sea una publicación que dé energía y dinamismo, que imprima vitalidad y que invite a vivir el día a día con intensidad y alegría. Que, digamos, sea un Bonus “living coral”. ¡Feliz 2019!

 

¡Descarga el número de Enero de Bonus!

Por Inma Peña