Bajo el lema ‘Más que una isla’, la región italiana de Cerdeña ha lanzado una campaña de promoción para divulgar las características de su territorio, costumbres y cultura en España. Su finalidad es promocionar su gastronomía y tradiciones, y consolidar Cerdeña como uno de los destinos culturalmente más ricos del Mediterráneo.

Entre las autoridades regionales sardas, asistieron Giuseppina Scorrano, responsable de Promoción de Turismo de la Cámara de Comercio de Cagliari, y Davide Crognaletti, responsable comercial del Aeropuerto de Cagliari, quienes ayer ofrecieron una cena a la que asistieron más de 30 periodistas y bloggers especializados en viajes, cuyo menú preparó el prestigioso chef sardo Pierluigi Fais, propietario del restaurante Josto de Cagliari. Todos los platos contenían productos típicos de la región, que los comensales tuvieron ocasión de conocer con anterioridad a la cena mediante una degustación olfativa a ciegas.

Dos mil kilómetros de riqueza arqueológica
Costas paradisíacas y playas de ensueño no son lo único que Cerdeña tiene que ofrecer. A los numerosos enclaves naturales de sus 2.000 kilómetros de extensión, hay que añadir el cuantioso patrimonio arqueológico de la región. En la localidad sureña de Barumini, por ejemplo, se conserva una aldea prehistórica fundada por la primera civilización nativa de Cerdeña, los nuragas. En 1997, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad al considerarlo el vestigio mejor conservado de una civilización que, según los historiadores, solamente se desarrolló en la isla.

A una hora de la aldea se encuentra la antigua localidad minera de Montevecchio, también protegida por la UNESCO por su valor geológico. Además de los edificios que componen el pueblo, es de obligada visita el bosque de alcornoques y robles que rodea Montevecchio, donde habitan, entre otras especies, ciervos autóctonos de la isla. Los amantes de la naturaleza tampoco pueden dejar de visitar los parques marinos de Tavolara y La Maddalena de la Gallura y los maravillosos paisajes de Costa Esmeralda, cerca de Olbia.

Una cita con la cultura y la tradición
Hablar de Cerdeña es hablar de una sola isla y, al mismo tiempo, de cinco regiones distintas, perfectamente comunicadas con el continente a través de tres aeropuertos –Aeropuerto de Cagliari-Elmas, Aeropuerto de Olbia-Costa Smeralda y Aeropuerto de Alghero-Fertilia– y cuatro puertos. Desde el aeropuerto de Valencia hay vuelos directos a la capital, Cagliari, con una duración de una hora y cuarenta minutos. Solo el año pasado se registraron alrededor de 500.00 llegadas (1). Por su carácter mediterráneo y alegre, Cagliari es una ciudad que resulta particularmente atractiva para los turistas españoles. Su atmósfera es hospitalaria y exquisita al mismo tiempo. A la gran cantidad de locales en los que comer, cenar o tomar un aperitivo a cualquier hora, hay que añadir la variada oferta cultural de sus teatros, cines y salas de conciertos. El próximo mes de noviembre, por ejemplo, Cagliari acogerá la 35 edición del Festival Internacional de Jazz de Cerdeña. Este estilo musical goza de una gran popularidad en la isla y ha sido un verdadero motor para la economía local.

Otro de los eventos que más interés despierta en esta época del año es el Autunno in Barbagia, que este año celebra su décimo aniversario. De septiembre a diciembre, los artesanos de la provincia de Nuoro organizan ferias y muestras donde pueden degustarse vinos y productos típicos de la gastronomía sarda elaborados según fórmulas centenarias. Nuoro es, de hecho, la zona con más valor etnográfico de Cerdeña. El canto tenor, los carnavales o las incontables fiestas religiosas que se celebran en la provincia la convierten en el destino ideal para aquellos que deseen vivir las tradiciones del pueblo sardo.

Las acciones promocionales de Cerdeña coinciden con la puesta en marcha de dos perfiles oficiales en Instagram y Facebook (@VisitCerdeña), donde se publicarán contenidos en español. El objetivo es llegar al público hispanohablante para dar a conocer las características, eventos y actividades que tienen lugar en Cerdeña. Por su proximidad cultural e histórica, la región puede ser un destino atractivo tanto para aquellos que deseen descubrir los vínculos que nos unen como para quienes desean disfrutar de la vida local y la gastronomía tradicional de una de las islas más bellas del Mediterráneo.