Cuando entren en el restaurante O’Donnell lo primero que les ocurrirá es que tendrán dudas de si quedarse a comer en la fabulosa barra que tiene o dejar que Jesús Barrachina, jefe y alma de la sala, les guíe a una de las mesas del impecable salón de estilo británico. Y es que la otra mitad del alma de este establecimiento, Javier Aznar, demuestra desde la cocina todo su talento en O’Donnell para acabar de completar un proyecto que ha transformado el concepto originario del local de forma radical; han convertido una cervecería irlandesa, ubicada en pleno Cabanyal, en uno de los mejores restaurantes de Valencia donde el respeto al mar, al mejor producto del mar, es absoluto.

Pedro Martínez, Javier Aznar, Samuel García, Linda Dussán, Jhoana Quintero Y Jesús Barrachina. Equipo O’Donell.

“Mi premisa en la cocina es dar la mínima intervención al producto para respetarlo y cocinarlo con una gran técnica, además tenemos el mercado del Cabanyal enfrente así es que lo mejor no se nos escapa, también nos llegan a diario pescados de las subastas de puertos valencianos, y es que nuestra proximidad al Mediterráneo nos otorga esta ventaja”, somos testigos de ello. Javier Aznar mientras nos cuenta su manera de ver la cocina nos muestra un ejemplar de dentón recién llegado a sus manos y volvemos a la esencia, el producto es el santo y seña de este restaurante; tanto es así que Jesús Barrachina nos cuenta que cuando se conocieron, solo tenían referencias el uno del otro, Javier se ganó a Jesús por sus platos, “estaba todo exquisito y no me lo pensé”, apunta Barrachina. La aventura de ambos en O’Donnell comenzó hace medio año y desde entonces permanece abierto de martes a sábado, incluidos la mayoría de festivos, mediodías y noches. En O’Donnell podrá degustar desde una titaina del Cabanyal, hasta una cigala blanca de arena, pasando por un plato de morralets o la mejor gamba roja del Mediterráneo, todos los platos pueden estar acompañados de una copa de los mejores vinos europeos blancos y tintos, o una copa de delicioso champagne. Y es que su carta de vinos y bebidas es impresionante, con múltiples referencias, unas ciento cincuenta, “algunas de ellas auténticas joyas”, nos explica su somelier Pedro Martínez.

Las entradas que ofrecen en O’Donnell son todas exquisitas, además todas son presentadas de forma cuidadosa y con gran esmero. Todos los platos son bonitos pero lo más importante están espectaculares. Les aseguro que el equipo de Bonus, que tuvo el placer de disfrutar de una comida degustación en este restaurante, no sabría con cuál de las imágenes que acompañan este reportaje quedarse, así es que les invitamos a que se dejen aconsejar, pero para que por nosotros no quede les diré que hacía mucho tiempo que no probábamos una titaina como la de O’Donnell, además estaba servida sobre un pan artesano y ecológico llamado airbag que al no llevar levadura no produce miga y multiplica por cien el sabor de este plato. Una delicia para el paladar.

El pescado, el rey de la carta

Como les hemos dicho el pescado, en todas sus facetas, reina en su exclusiva carta. Y también sus arroces y fideuás que no faltan y se hacen al momento. También hay guiños a la carne, aunque no de una forma tan extensa, “pero eso sí, las referencias que tenemos de carne son para nosotros las mejores, ya que contamos, por ejemplo, con piezas de lomo alto de ternera madurada de León o cochinillo de Segovia”, apunta Javier Aznar. Tampoco falta el carro de los quesos, en el que Pedro Martínez expone todo su conocimiento en esta materia también. Pero se puede acabar con quesos o no, porque los postres, todos caseros, son otra de las restauraciones del alma que Javier ofrece desde su cocina y si se quiere un broche de oro para el cierre, un ‘cremaet’ de Samuel García, el barman del local.

En definitiva, O’Donnell ofrece una cocina creativa, con raíces y de producto fresco en un local muy acogedor, cuentan con un reservado con televisión para seis personas, original y con mucho encanto; un perfecto servicio en sala, y una experta cocina de manos de Javier. Nada más, nada menos.

Coca de clóxinas con tartar de tomate y albahaca sobre ajoblanco.

Tartar de atún con aguacate sobre caldo dasi.

Titaina del Cabanyal sobre pan airbag.

Castañetas a la plancha con allioli de su tinta.

Coca de clóxinas con tartar de tomate y albahaca sobre ajoblanco.

Canailla gratinada con emulsión de cigala.