Paradores cumple 90 años y la ocasión es perfecta para hacer una parada en algunos de ellos, que es lo mismo que hacer un recorrido por la historia del turismo en España. Un viaje que arranca a principios del siglo pasado, allá por 1928, cuando se inaugura el primer Parador, el de Gredos en Ávila. Desde entonces este proceso solo se paralizó, como casi todo, por los años de la Guerra Civil, de hecho, entre 1993 y 2017 se han inaugurado 14 paradores, siendo el de Lleida el último hasta la fecha. Los próximos en inaugurarse, aunque de momento sin fecha, son Veruela (Zaragoza), Ibiza, Muxia (A Coruña), Molina de Aragón (Guadalajara) y Morella (Castellón). 

Parador de Artíes (Lleida)

Los orígenes de Paradores se remontan a 1910, cuando el Gobierno de España, presidido por José Canalejas, decidió encargar al marqués de la Vega Inclán el proyecto de crear una estructura hotelera, inexistente entonces en nuestro país, en cuyos establecimientos se diera hospedaje a los excursionistas y viajeros, al tiempo que se mejorara la imagen internacional de España. Al año siguiente se creó una Comisaría Regia de Turismo y al frente de esta entidad se nombró al citado marqués de la Vega-Inclán. Fue en 1926, cuando la Comisaría Regia de Turismo junto con Alfonso XIII, eligen el mejor emplazamiento de aquel primer establecimiento. El lugar elegido fue la Sierra de Gredos, entre Madrid y Ávila, en medio de un paraje de singular belleza.

Tras la inauguración de aquel primer establecimiento en 1928, se constituyó la Junta de Paradores y Hosterías del Reino, presidida por el conde de Gamazo, fijándose a partir de entonces todas las miradas en los edificios singulares, con una larga historia y un patrimonio monumental envidiable, así como los ubicados en parajes geográficos de gran interés natural. Además del proyecto de los albergues de carretera en un intento de economizar gastos y crear un concepto hotelero en serie. Después de la construcción de aquel primer parador, comenzó una frenética carrera de inauguraciones que, con el paso del tiempo, no tardaría en convertirse en una prestigiosa red de establecimientos de turismo de España.

Con el transcurrir de los años los paradores fueron extendiéndose por todo el territorio nacional. Fue una época también marcada por el desarrollo de infraestructuras como carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y puertos… La Guerra Civil significó, naturalmente, no sólo un estancamiento sino un retroceso para el turismo.

El turismo, qué gran invento
Algunas de las infraestructuras de la Red fueron dañadas, pero una vez finalizada la contienda, se afianzó la idea y se ofreció un nuevo impulso con la restauración y reapertura de los paradores existentes. El mayor proceso expansivo se produjo en la década de los 60, coincidiendo con el importante desarrollo turístico que vivió el país. En esos años la red de Paradores pasó de 40 a 83 establecimientos.

La época de la transición española supuso el cambio de titularidad de la Dirección General de Paradores, y, sobre todo, su dependencia administrativa. Se planteó una amplia reestructuración, cerrándose algunas instalaciones obsoletas o muy alejadas de las rutas habituales, y por tanto muy deficitarias, y se revisaron los criterios de explotación para mejorar la rentabilidad. En los años 80 entran a formar parte de la Red de Paradores algunos de los hoteles de la cadena Empresa Nacional de Turismo (Entursa). Entre ellos, establecimientos tan emblemáticos como el Hostal de los Reyes Católicos (Santiago de Compostela), el Hostal de San Marcos (León) y el Hotel La Muralla (Ceuta). Con la llegada de los 90, Paradores vive un cambio fundamental, se constituye la sociedad anónima “Paradores de Turismo de España, S.A.” de titularidad pública y cuyo accionista único es la Dirección General de Patrimonio del Estado.

En este momento el turismo ya supone una de las más destacadas fuentes de ingresos del país, Paradores de Turismo tiene como objetivo crecer rehabilitando edificios históricos como condición esencial para ubicar en él el Parador, seguir llevando el turismo y riqueza a zonas con poco movimiento, seguir promocionando la imagen de España renovada, pero manteniendo las tradiciones, siempre manteniéndose el a sus principios.

Gastronomía
El otro gran pilar de Paradores es sin duda la gastronomía, que está totalmente integrada en el ADN de Paradores. Desde el primer momento de su fundación, Paradores ha buscado mantener y promocionar la gastronomía típica de cada región española. Alta cocina de los productos clásicos. Desde los desayunos de Paradores, conocidos y reconocidos por todo el mundo, hasta los postres más clásicos y típicos de toda la geografía española. En la actualidad, y desde el año 2015, el tres estrellas Michelin, Mario Sandoval colabora con Paradores. Menús de temporada, platos típicos con un diseño actual, la modernidad culinaria aplicada a los productos más clásicos.

Proyección exterior y cuidado del interior
Las décadas de transición entre los siglos XX y XXI vienen marcadas por grandes acontecimientos como la introducción del euro en España. En la era de la globalización, se ja la mirada en Europa y la proyección exterior. Es un periodo de modernización en el que se conjugan tradición y vanguardia. Adquieren valor conceptos como el desarrollo sostenible, el cuidado del medio ambiente, la calidad, la revalorización de zonas con menor desarrollo turístico… En estos años se incorporan algunos paradores históricos a la Red como Cangas de Onís, Plasencia, Lerma o el Parador de Monforte de Lemos.

Los últimos años Paradores se moderniza con iniciativas como la sustitución del Hotel Atlántico por el actual Parador de Cádiz. Una nueva línea de establecimientos en la que se incluyen los Paradores de Santo Estevo, Alcalá de Henares, La Granja, Corias, etc., en la que la rehabilitación de edificios históricos convive con las nuevas tendencias y comodidades del sector. Iniciativas reconocidas con galardones como el Premio Ciudad Patrimonio de la Humanidad por el Ministerio de Cultura al proyecto de Alcalá o el premio Hispania Nostra por la misión rehabilitadora de Paradores.

Uno de los grandes activos de Paradores es su presencia en prácticamente todo el territorio nacional. Es una cadena que, desde sus orígenes, ha pretendido llegar a sitios donde la hostelería privada no iba a interesarse y que tenía como misión convertirse en dinamizador del turismo en el territorio. Su historia es la de la puesta en valor de comarcas remotas y el descubrimiento de lugares hasta ese momento impracticables para el turismo.

Muchos de los Paradores se encuentran ubicados en parajes naturales únicos, desde los impactantes paisajes canarios, dónde se encuentran paradores cómo el de Cañadas del Teide, situado en un cráter natural a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar. Pasando por lugares como la sierra de Cazorla, con el Parador ubicado en el corazón del Parque Natural o el Parador de Mazagón situado en el Parque Natural de Doñana en mitad de un pinar y ubicado frente al mar. También el Parador de Gredos, en un impresionante paraje con unas vistas únicas. La belleza de los bosques gallegos la podemos encontrar en el Parador de Santo Estevo, ubicado en un monasterio benedictino en la Ribera Sacra y el encanto pirenaico en el Parador de Artíes en el Valle de Arán.

Parador de Vielha (Valle de Arán)

EN CIFRAS

  • Paradores en sus 90 años de historia ha abierto 130 paradores, teniendo en funcionamiento actualmente 97 en 16 Comunidades Autónomas y las dos Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla y uno en Portugal, en régimen de franquicia, Casa da Ínsua.
  • Casi la mitad de los Paradores de Turismo están ubicados en edificios de valor histórico-artístico. La rehabilitación de muchos de ellos, llevada a cabo por Paradores, los ha salvado de la ruina.
  • Más del 30% de los paradores se encuentran en monumentos o conjuntos históricos declarados BIC (Bien de Interés Cultural).
  • Se han catalogado más de 9.000 obras que constituyen los fondos artísticos de la cadena pública.
  • Paradores fue uno de los pioneros en motivar el turismo vinculado al deporte, en un primer lugar con los deportes de montaña, pero además con la creación del primer campo de golf en Andalucía.
  • Las treinta plazas con las que comenzó Paradores de Turismo al inaugurarse el primer establecimiento de la Red en la Sierra de Gredos, en 1928, se han convertido en más de 10.000.
  • En la actualidad en Paradores trabajan más de 4.000 profesionales. Los establecimientos tienen una media de 65 habitaciones.
  • El 48,5% de los ingresos de la Red es a través de la restauración.

DE LA PRIMERA ASPIRADORA AL GRABADO DE TÀPIES

Para celebrar los 90 años de historia de Paradores la Sala AZCA Mapfre (Avenida General Perón, 40, Madrid) acoge hasta finales de junio una exposición que aglutina esas nueve décadas bajo el título “90 años muy singulares”. El repaso a este periodo histórico se hace a través de documentos, muchos de ellos inéditos, fotografías, la mayoría en blanco y negro, que muestran como era este país hace casi un siglo. Uniformes, carteles, mapas… un viaje en el tiempo del turismo que descubre cómo ha ido evolucionando el turismo y, con él, España.

En la exposición podrá ver desde piezas de vajillas, cristalerías, cuberterías, calderos de cobres, carros para servir, uniformes de personal, cartas de restaurante de los años 60, algunos de los uniformes regionales más singulares, la primera aspiradora que se utilizó en Paradores, o piezas tan curiosas como una prensa para elaborar caldos de carne. Desde un tapiz de Pastrana del siglo XVII hasta un grabado de Tàpies o Miró son algunas de las piezas que podrá encontrar en la exposición.

EL PRIMERO: PARADOR DE LA SIERRA DE GREDOS (ÁVILA)

Enclavado en unos pinares y al lado de la sierra de Gredos, este Parador ocupa un edificio de piedra construido en 1928. La terraza, la biblioteca y el elegante salón dan a unos jardines preciosos. Y es que el de Gredos fue uno de los primeros establecimientos de la red de Paradores y es por ello que está decorado con el estilo clásico de estos hoteles, en total armonía con la antigüedad y la historia del edificio. Se puede descansar en sus elegantes interiores, con muebles antiguos, vigas de madera y columnas de piedra, tostarse al sol en la terraza exterior y en todo momento admirar unas vistas espectaculares.

EL ÚLTIMO: PARADOR DE LLEIDA

El Parador de Lleida es un hotel de cuatro estrellas ubicado en el Convento del Roser cuyo origen data del siglo XVII y está compuesto por dos edificaciones, la iglesia, donde se abrirá el restaurante del Parador, y el complejo residencial. En este último es donde se encuentran las 53 habitaciones de este nuevo Parador organizadas alrededor de un precioso claustro central de tres pisos de altura desde el que se accede a la iglesia convertida en restaurante. Salas polivalentes para reuniones de empresa, gimnasio, zonas comunes para disfrutar de la estancia y acceso a wi gratuita son otros de los servicios que este nuevo hotel ofrece a sus clientes en el corazón de Lleida.

EN EL INTERIOR: PARADOR DE CHINCHÓN (MADRID)

El Parador de Chinchón es un antiguo convento agustino, de amplios ventanales, preciosas zonas comunes y habitaciones decoradas de forma exquisita, con una perfecta combinación de colores y prestando atención a cada detalle. Su precioso patio interior lleno de nísperos, y los cuidados jardines harán que disfrute de un bello y tranquilo lugar, en el que ofrecen ricos platos como el cocido madrileño, la sopa de ajo o el cordero asado. Además, Chinchón es un pueblecito con un encanto peculiar situado al sur de Madrid, le llamarán su atención la Plaza Mayor, y los más de 230 balcones de madera que tienen las casas que la rodean.

EL DE CARLOS V: PARADOR DE HONDARRIBIA (GUIPÚZCOA)

Conocido también como el Castillo de Carlos V, su construcción data del siglo X. Aquí se sentirá como en una auténtica fortaleza medieval. Destaca la piedra inmensa y desnuda que enmarca el patio, rodeada de verdes enredaderas, y coronada por espacios adornados con arcos, forjados y artesonados. Las vistas desde algunas habitaciones y desde la terraza sobre la costa francesa y el mar completan la belleza indescriptible del lugar. Hondarribia es un referente turístico en la Costa del Cantábrico.

Las posibilidades de ocio que ofrece esta ciudad son amplias: playa, montaña, senderismo, y deportes de aventura, le permitirán disfrutarla en todos los sentidos.

CASTILLO MEDIEVAL: PARADOR DE CARDONA (BARCELONA)

¿Le apetece viajar a través del tiempo hasta la Edad Media? En el Parador de Cardona sentirá que lo ha hecho. El Hotel es un precioso castillo medieval que atesora siglos en lo alto de un promontorio, vigilando la villa de Cardona. Es un recinto fortificado del siglo IX donde podrá visitar también la Torre Minyona y una bonita iglesia, ambas del siglo XI. Se ha cuidado la decoración para que el castillo conserve todo su encanto, y para que los fosos, las torres, las murallas y elementos góticos se aprecien en todo su esplendor. La panorámica del pueblo y de las tierras bañadas por el río Cardener, constante desde cualquier punto que mire, es un regalo que le despertará cada mañana.

Por G. Peñalver