Hay locales de Valencia, muchos, en los que entra uno con cierta tensión, te reciben con falsa cortesía, te acomodan en sillas que te parecen potros de tortura, y en cuanto te descuidas te quitan parte o todo tu sustento. De ahí sueles salir cabreado y mirando con inquietud el futuro a largo plazo. Sí, han acertado, me estoy refiriendo a las oficinas bancarias. Por mucho que se las intente dulcificar, ubicándolas en lugares agradables, muchas de ellas no consiguen librarse del San Benito de traer malos recuerdos. A veces, cosas que pasan, uno de estos lugares cierra y deja paso… a todo lo contrario. tirarse de cabeza a los platos fuertes, como el asado de carne con shitake. Tengo debilidad por todo tipo de carnes. En especial la de ternera. Si pueden, no dejen de pedir el citado asado. De entrada, como apuesta de la que respondo, unas entradas a base de anchoas del cantábrico, o pastel de berenjena a la parmigiana, o la exqueixada de bacalao o la sardinas asada con cítricos y frambuesas, o todo junto y sea lo que Dios quiera.

En el número 50 de la Avenida Mare Nostrum de Alboraya hemos encontrado uno de esos ejemplos de grata evolución. Donde antes había una oficina bancaria, ahora hallamos Tintorera, una joven iniciativa a caballo entre tienda de vinos y restaurante, que curiosamente cumple ampliamente las expectativas, vayas buscando una cosa u otra. Ahí entramos relajados, nos atienden con sincera amabilidad, en un ambiente a su justa temperatura, con sillas especialmente cómodas, en un entorno acogedor y cálido y… te dan de comer. Y muy bien. Y con el precio contenido. Sales mirando el día que tienes por delante con actitud positiva, con una sonrisa.

Me gusta ir a los sitios que saben de vinos para entregarles mi profunda ignorancia en ese campo para que me den a cambio un vino que me guste, según su superior criterio. No sólo cuentan con una amplísima variedad de referencias en la carta, que eso lo hace cualquiera, en Tintorera además… los tienen. No crean que es una cuestión baladí. Harto está uno de que el camarero de turno haga hasta tres o cuatro viajes a buscar referencias de la carta que luego… no tienen. Queda muy bien poner cientos de vinos en la carta. Tan mal como quedas cuando luego confiesas que no, que no hay. Ese el elemento diferenciador de este local, la variedad y calidad de caldos que ponen a tu alcance, algunos de ellos en venta por copas. Eso es su fuerte, pero a mí me conquistaron, además, otros aspectos. Como comer junto al mar, aunque sea de soslayo, pero sin pagar el mar. Sin agobios, y eso que era un domingo por la mañana (para habernos matado). Pudiendo salir del a veces cansino arroz. Pudiendo también comer suave, de tapas, realmente exquisitas. O tirarse de cabeza a los platos fuertes, como el asado de carne con shitake. Tengo debilidad por todo tipo de carnes. En especial la de ternera. Si pueden, no dejen de pedir el citado asado. De entrada, como apuesta de la que respondo, unas entradas a base de anchoas del cantábrico, o pastel de berenjena a la parmigiana, o la exqueixada de bacalao o la sardinas asada con cítricos y frambuesas, o todo junto y sea lo que Dios quiera.

Está bien que abran nuevos locales en Valencia. Si además, de la mano de Cristiano, más conocido como el jefe, se apuesta por la originalidad y la calidad a su justo y ajustado precios, bienvenido sean. Si encima se ubican donde antes había una oficina bancaria, qué quieren que les diga, me alegraron el día. Cómo no apoyarlos. Por una vez la canción de Sabina se positivó y en un pueblo con mar la oficina bancaria dejó paso a un establecimiento hostelero, que ya tengo anotado en mi lista de preferidos. Volveremos pronto.

Por Paco Prado.

TINTORERA – AVENIDA MARE NOSTRUM, 50 – Alboraya (Valencia) – Tel. 960 91 43 14 – www.tintorera.wine