Estos meses de veranito deberían aprovecharlos entre otras cosas para rescatar asignaturas pendientes del último año, o del anterior, o de hace diez, para eso están el verano, las vacaciones y esos ratos muertos en los que el calor se apodera de todo, hasta de nuestros cerebros. No caigamos totalmente en el encefalograma plano. El libro que compramos y no hemos abierto todavía, el título cinematográfico que nos da rollito estival, esas series playeras que hacen que podamos ver tres episodios seguidos, así como el que no quiere la cosa, y esa música llena de buenrollismo con la que sin darnos cuenta se nos van los pies.

Hoy te recomendamos…

PELÍCULAS

La playa, de Danny Boyle

¿Quién podría olvidar este clásico de Leonardo DiCaprio? Aunque no es la mejor cinta en la que ha participado, la vida en la playa suena como algo que todos quisiéramos tener… hasta que la cruda y escalofriante realidad muchas veces llega. Les recomiendo esta película porque no todo lo que se nos ofrece en verano es tan idílico como parece. Ese mar color turquesa que esconde también un mar de mosquitos, esa casa paradisiaca que oculta unos vecinos ruidosos…

Son de mar, de Bigas Luna

Son de mar es una película española, dirigida por Bigas Luna en el año 2001, a partir de una novela homónima de Manuel Vicent, que se rodó en la localidad alicantina de Denia. Un día del final del verano, Ulises (Jordi Mollà) llega a una pequeña ciudad de la costa mediterránea
para ser el nuevo profesor de literatura del instituto. Allí descubrirá la sensualidad del Mediterráneo a través del mar, del olor de los naranjos y de las deliciosas patatas fritas que le prepara una chica, Martina (Leonor Watling).

De aquí a la eternidad, de Fred Zinnemann

Escogemos este clásico solo por una escena, una de las escenas más eróticas de la historia del cine, tanto que ha sido emulada en infinidad de ocasiones. La secuencia muestra a Deborah Kerr y Burt Lancaster saliendo de la playa con bañadores estilosos de los 50, tirándose a la arena y besándose apasionadamente. Parece una escena sencillita de roda, pero el equipo tardó tres días en completar el rodaje y tuvieron que participar más de cien personas para sincronizar exactamente el movimiento de las olas para que rompieran sobre la pareja en el momento adecuado. ¿Dónde? En la playa de Halona Cove, en Hawai.

Por G. Peñalver