Hay helados para cada día del año y la oferta es tan exquisita que habría días que más bien deberíamos hasta repetir para probar otro sabor. Sobre el cucurucho, la tarrina o la copa de cristal e incluso sobreviven los de palo, el clásico soporte del rico helado. Nuevos sabores y texturas, sin gluten e incluso para veganos. Detrás se encuentran reposteros y emprendedores expertos en presentarlos como un postre tan digno como cualquier otro, y sobre todo acabar con los tres estereotipos que persiguen al helado, que es cosa de niños, que tiene muchas calorías y sobre todo que el verdadero helado, no es helado sino cremoso, por lo que no es solo una delicia veraniega.

MADRID – ROCAMBOLESC

El proyecto Rocambolesc parte de la voluntad de Jordi Roca de recuperar el tradicional carro de postres de El Celler de Can Roca que había desaparecido de la sala del restaurante justo cuando él se hizo cargo de la parte dulce del menú. El carro de helados del afamado repostero reproduce el espíritu fantástico de la película “Charlie y la fábrica de chocolate”, de Tim Burton, ese universo se traduce aquí en forma de un carrito ambulante como mostrador y un colorido panel de fondo donde se sitúa el horno para los “panets”, panecillos de pan de brioche calientes rellenos de fresco helado. Hay seis bases a elegir (chocolate, manzana al horno, helado de yogur o vainilla y sorbete de coco o manzana verde) y hasta 32 toppings que se colocan con pinzas en los cucuruchos o tarrinas; rocas de miel, estrellas de caramelo, azúcar de menta, piña, fresa o arándanos. Todos se elaboran sin gluten y, a veces, se acompañan de una nube de algodón de azúcar. También hay informales polos de palo, como el de Darth Vader o el dedo de Colón. Y otros que ellos llaman “felices”, con velita de cumpleaños incorporada. Un espectáculo.

Calle de Serrano, 52 En El Corte Inglés, 7ª Planta Tel. 915 76 52 34 www.rocambolesc.com

VALENCIA – LA ROMANA

Cuando las ganas de helado no hay quien las pare, en La Romana encontrarás el paraíso de los helados puros, artesanales y de temporada. Su suculenta gama de sabores se deshace en boca con suma facilidad y elegancia, hasta el punto que querrá volver y pronto. El primer local de esta cadena surgió en la ciudad italiana de Rimini, en 1947, y cuenta actualmente con 40 heladerías en todo el país transalpino. Hace muy poquito que ha llegado a Valencia. La clave de esta heladería es garantizar que el helado sea fresco, cremoso y sabroso (pero al mismo tiempo evitar desperdicios inútiles) por lo que producen cantidades mínimas a lo largo del día para que su duración media no supere las tres horas. Como los nombres de los helados no nos dan toda la información y la crema de helado es conservada a la manera antigua: dentro contenedores frigorífi cos cilíndricos, que garantizan una correcta temperatura y preservan su textura cremosa, siempre te invitan a probarlos antes, así que la decisión fi nal se hace difícil porque todos están exquisitos. Siempre pueden repetir.

Joaquín Costa, 2 Valencia Tel. 963 33 83 43 – www.gelateriaromana.com

BARCELONA – DELACREM

En 2010 en la céntrica calle Enric Granados (esquina Consell de Cent) DelaCrem abrió sus puertas. Una pequeña heladería-cafetería, que encarna el sueño de Massimo Pignata, un italiano de la provincia de Torino, que vino a probar suerte a Barcelona apostando por la creación y venta del puro gelato italiano. El repertorio nunca se repite y de hecho, según la estación y la materia prima disponible, encontrará sabores frutales (pomelo, fruta de la pasión, coco, melón) o los clásicos de frutos secos (avellana, almendra o pistacho) o algunas variedades de “sorbetto“, ideales para los intolerantes a la lactosa. Además, como a Massimo le encanta experimentar en su obrador, puede que encuentre sabores más atrevidos como: chocolate negro con cerveza o manzana asada con canela. Y es que los helados DelaCrem son de otro mundo, provienen del paraíso.

Enric Granados, 15 Barcelona Tel. 930 04 10 93 – www.delacrem.cat