El quinto mes del año es perfecto para renovar ese perpetuo deseo de vivir mejor. Buscamos lo que nos venga “como agua de mayo”, aunque a veces olvidamos que el agua cae del cielo, que no hay que hacer gran cosa para cosechar gran placer. Que lo inmenso está en las pequeñas cosas, en los detalles. Mayo nos regala días más largos y con más luz, con temperaturas perfectas incluso en sus altibajos. Nos pesa la ropa tanto por el calorcito como por las ganas que tiene la piel de contactar con semejante ambiente. Menos ropa y de más colores nos hacen conectar con esa luz que nos rodea. Además, mayo, precisamente por esas connotaciones, también se caracteriza por ser un mes ideal para marcarlo con acontecimientos sociales.

Queremos comunicarnos unos con otros, y todos con una Primavera que nos hace agradecer estar vivos y renovar nuestro propósito de eso, de vivir mejor.

Le ayudamos en estas páginas a no olvidar que eso de vivir mejor, en buena parte, está en nuestra mano. Con permiso del socorrido trío salud, dinero y amor, cosas que no siempre dependen de nosotros, les mostramos las que sí lo están, como los hábitos saludables que podemos implementar en nuestro día a día. Uno de los diez hábitos saludables que nos recomiendan desde Training Planet, es el de no comer delante del ordenador. ¿Por qué es más fácil de lo que parece? Porque cada vez son más las empresas que ponen a disposición de los trabajadores lugares donde parar para comer, espacios agradables pensados para que los trabajadores se encuentren cómodos. Ajustar los espacios al bienestar de los profesionales es tan importante como adaptar los horarios a la vida familiar. Prueba de que el espacio importa, cada vez más, son las tendencias en el diseño de las o cinas que les mostramos en este nuevo número de Bonus. De hecho, déjenme que les diga que cuando estuvimos visitando o cinas para comprobar lo que los decoradores y diseñadores nos contaban, sin darnos cuenta, era en estos espacios que ayudan a vivir mejor donde más nos parábamos. Tendíamos a estar en esas zonas que habían tenido en cuenta a las personas, más que en despachos rimbombantes o en salas de reuniones majestuosas. Un pequeño cambio, un pequeño gesto y casi sin darnos cuenta ya hemos hecho algo para vivir mejor. Y que mayo siga su curso.

¡Descarga el número de mayo de Bonus!

Por G. Peñalver