No voy a empezar esta editorial diciéndoles lo que todos ya saben, porque entre otras cosas a mí me da mucha rabia que estén recordándome a toda hora lo evidente. A estas alturas está de más señalar las fortalezas de las vacaciones, somos todos muy mayores. Ando ya un poco cansada de leer informes en los que dicen que nueve de cada diez españoles no saben desconectar en vacaciones y vuelven peor de lo que se han ido. No sé por qué, pero tengo la sensación de que no es del todo así. La mayoría sí sabemos desconectar, lo que ocurre es que en muchos casos a la vuelta de las vacaciones tenemos que regresar y hacer con dignidad un trabajo que no nos motiva del todo y eso quema. Como por suerte no es mi caso, aunque no les engaño si les digo que si me tocara un súper premio de estos como el euromillón o el extra de la Once quizás me iría a vivir a un castillo a Irlanda como el que les propongo en el interior y lo del trabajo no sé yo… Lo que de verdad me apetece es invitarles al reencuentro de septiembre deseándoles lo mejor para agosto, estoy segura de que los que leen Bonus son de los que saben desconectar un ratito los 365 días del año, de nada vale hacerlo unos días si luego no ponemos en práctica la desconexión aunque sea solo unos minutos el resto de días del año. Y lo que también me apetece es darles las gracias porque con este ya van seis números en su compañía y disfruto un montón haciendo Bonus, es un trabajo agradable y amable. ¿A quién no le gusta hablar de viajes o de restaurantes donde elaborar un postre nuevo es un auténtico homenaje al paladar? Lo dicho, les espero en septiembre, no me fallen ni en eso ni en la desconexión.

Por G. Peñalver