Al entrar en España por la T-4, ¿se siente usted como en casa? Esta pregunta se la realizaron al arquitecto Richard Rogers, encargado del diseño de la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con motivo, el pasado año, del décimo aniversario de su inauguración. Evidentemente dijo que sí, era su creación. Pero también afirmó algo más importante “con ella celebramos el espíritu de viajar y logramos humanizarlo”. Con ese fin, encontrar tintes de humanidad en los aeropuertos más allá de los propios seres humanos que los transitan, realizamos este acercamiento a estos lugares tan denostados en muchas ocasiones incluso por aquellos a los que nos encanta viajar y acostumbramos a movernos entre aeropuertos. Quizás así consigan empezar a pensar que su viaje comienza una vez pisa el aeropuerto.

Facilitar el sueño

Todos los viajeros que estén leyendo este artículo seguro que se han planteado en algún momento si pasar o no la noche en un aeropuerto, o se han visto atrapados en ellos por una huelga, una larga escala o cualquier imprevisto.

En general, no ofrecen muchas comodidades para estos casos, pero hay algunos que han pensado en los “pasajeros nocturnos” habilitando áreas de descanso, con sillones cómodos, abriendo restaurantes 24 horas o permitiendo que sus usuarios puedan conectarse gratuitamente con wifi.

Un reciente ranking de una web (www.traveler.com) especializada afirmaba que los mejores aeropuertos para pasar la noche eran los de Singapur, Hong Kong, Seúl Incheon, Kuala Lumpur, Ámsterdam, Múnich, Vancouver, Zurich, Frankfurt y Toronto.
Para su clasificacación se habían tenido en cuenta aspectos como la comodidad de los sillones, las áreas de descanso disponible, si tienen o no wifi gratuito, si hay restaurantes abiertos 24 horas, la cercanía de hoteles, la calidad humana de los empleados de seguridad… Son los propios viajeros los que cuentan sus experiencias y aportan datos para esta particular web que también incluye reportajes sobre los diferentes aspectos de la experiencia de dormir en aeropuertos, así como recomendaciones y consejos para pasar el trago lo mejor posible.

vip_wing_01

Pequeños placeres

Pero no todo van a ser incomodidades. Hay aeropuertos que se las han ingeniado para ofrecer pequeños placeres a los viajeros de paso que estarán muchas horas deambulando por sus pasillos. Por ejemplo, el de Chagi (Singapur) ofrece piscina con jacuzzi, jardines, salas de cine e incluso karaoke… y todo gratis para el viajero en tránsito. Aquí encontraremos detalles como asientos con alarma para no quedarnos dormidos, circuitos gratuitos en autobús por la ciudad por si nos sobran varias horas libres antes de volar, zonas de descanso con hamacas y ambiente zen. Todo un lujo.

Hay algunos que han creado espacios que parecen nuestra propia casa, en los que podemos quedarnos en calcetines en un cómodo salón. Es el caso de la Terminal 2 del aeropuerto de Vantaa (Helsinki) que recientemente inauguró una con suelo de madera, cómodos sofás, cocina de madera, biblioteca y espacios de trabajo. Disfrutar de esta “pequeña casa” cuesta 45 euros.

En los aeropuertos también puede encontrar servicios de todo tipo, desde peluquerías o salas de masajes, hasta productos especialmente pensados para el viajero. Por ejemplo, el aeropuerto internacional de Schiphol (Amsterdam) cuenta con una máquina expendedora de pancartas de bienvenida para recibir a los viajeros, concretamente en las salas de llegada 1, 2 y 3 del aeropuerto holandés. Ya no hace falta llevar los cartelitos hechos a mano
desde casa. Este sistema imprime pancartas de 30 cm de alto y entre 40 y 130 cm de ancho, sobre lonas de calidad. Podremos elegir el tipo de letra, el tamaño y el fondo. Los precios oscilan entre 4 y 15 euros. No me dirán qué no es todo un detalle.

Enchufados

España es uno de los pocos países de la Unión Europea que no cuenta con ningún aeropuerto con conexión gratuita e ilimitada a Internet (solo el de Barcelona ofrece 15 minutos de conexión gratis). Francia, Portugal e Inglaterra son los países con más aeropuertos que ofrecen conexión gratuita a Internet. El 75% de los aeropuertos europeos ofrecen wifi , la mayoría en abierto y el resto a través de operadores externos en los que hay que registrarse en su web para
poder obtener un nombre de usuario y contraseña. En los aeropuertos grandes es posible también encontrar wifi s
abiertas en algunas cafeterías o tiendas. Muchas veces lo que necesitamos urgentemente es cargar el portátil o el
móvil. Hay varias webs que recogen información sobre los enchufes disponibles en los distintos aeropuertos.

Comer y beber

Es importante llevarse algo a la boca antes de un largo vuelo. Ya saben que ahora en los aviones hay que pagar por casi todo, salvo si va en primera clase. La comida rápida puede ser una opción buena y es, quizás, la más utilizada, pero no hay porque traicionar los gustos culinarios si no se desea y se tiene tiempo suficiente. Sirva como ejemplo el Restaurante Kabuki, que además de sus dos restaurantes de cocina de fusión hispano-japonesa en Madrid, el del hotel Wellington y el primitivo de presidente Carmona, ambos con estrella Michelin, hace tres años sus dueños pusieron en marcha una nueva línea de negocio en la terminal 4 de Barajas bajo el nombre de Kirei (en la imagen). El primer restaurante japonés en un aeropuerto español. Con un nivel de calidad alto, respondiendo a la filosofía de Kabuki, pero con precios más moderados. Su éxito ha sido tal que siempre está lleno y hay viajeros que llegan con tiempo antes de su vuelo para poder comer expresamente allí.

Kirei

Con mucho arte

No es algo nuevo, pero es una tendencia que está despegando. Cada vez más, los aeropuertos están dedicando más espacio al arte. Y es que el placer de disfrutar de un cuadro o de una escultura no ha de acotarse sólo a lo que hoy entendemos por museo. Se trata como ya hemos dicho de hacer que el placer del viaje empiece en el aeropuerto y que los viajeros del mundo entero se lleven una última imagen de magia del país que acaban de visitar.

Uno de los últimos aeropuertos que parecen haber apostado muy fuerte por el arte ha sido el Hartsfi eld-Jackson de Atlanta. Para la apertura de su nueva terminal internacional invirtió 5 millones de dólares en esculturas y otras piezas artísticas, con lo que la capital del estado de Georgia se ha situado a la vanguardia del arte contemporáneo de su región. Como aseguran desde la propia entidad aeroportuaria, no se trata simplemente de exponer obras de arte sino de convertir al aeropuerto en motor de la vida cultural y artística de la ciudad estadounidense.

Otros ejemplos serían el aeropuerto de San Francisco que cuenta con una veintena de galerías o la terminal internacional de Amsterdam, donde se puede contemplar algún Rembrandt en la muestra permanente que el Rijksmuseum mantiene en el aeropuerto, así como alguna de sus exposiciones temporales.

En nuestro país solo la colección de arte de la Fundación Enaire de Aena reúne más de mil quinientas obras de la segunda mitad del siglo XX, algunas de ellas recientemente expuestas en el aeropuerto de Almería (en la imagen).

Por G. Peñalver

Fundación Enaire de Aena